lunes, 25 de abril de 2011

Quizá


Cuando estamos sentados en el pasto en la magestuosa volá de pensar en la infinitud del cosmo.
Cuando nos preguntamos porque a Diamela se le fue la forma pajaril.
Tantas preguntas sin respuestas, tantas innecesarias preguntas...
Tomando nuestro vinito consolador, nuestro jotesito de vomito sangriento, ese que nos hace llorar de tanto delirio. Ese mismo que al otro día nos da asco, es el que adoramos la noche anterior, cuando no pienso si me gustan o no los hombres, sólo te beso, saboreando tu lengua de tres horas de poesía barata, que por favor calla por que te quiero ausente, que tu voz de intelectual mal actuado, de huebon aviejado que sólo piensa en ese altar cultural, en ese ascenso social que sólo se concreta en tus sueños de borrachera poetica, me tiene harta, que me canso de tanto escuchar el sorbeteo del alcohol, que estoy exahusta de buscar mi verdadero yo, que llevo kilometros recorridos. Nada me gusta, nada veo, sólo quiero soñar, detenerme en tus labios moraditos y tal vez amarte.



(año 2005)

No hay comentarios:

Publicar un comentario