Busco sin mirar.
Busco y descubro que no me importa encontrar
sino disfrutar de la búsqueda.
-.
No me heredaron la revolución.
No crecí en el odio,
tampoco recé antes de dormir.
El ratoncito me dejó sueños bajo la almohada
no ambiciones.
No creo en la verdad absoluta
y cada segundo que pasa el matiz de mi existencia toma otro rumbo,
no creo que escribir ensimismada sea una tarea fácil,
y es que hablar de mi no es fácil porque soy una ecuación
polinómica en grado infinito, de fronteras ilusas, de resultado dadaísta.
-
Es que la gigantografia violenta
que empaña el paisaje cordillerano de mi comuna,
me hace querer ir más allá, más allá de esta violencia desatada,
y camino al almacén del barrio oí susurrar el viento y descubrí que no había espacios abstractos
que sostengan la pena por más de un día,
la clorofila de los arbolitos me confirmaron que todo es incierto,
que nada es eterno, que la pena vuela como dice García,
y que no necesito mucho para simplemente respirar otros colores.
-
(no soy poeta, no soy escritora, no soy etiquetable
soy la que respira la sensibilidad
sin condena, sin cadenas que amarren
a una patria incierta, a un lugar determinado.)
No hay comentarios:
Publicar un comentario